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¡SEÑOR, ENSÉÑANOS A ORAR! Taller De Oración Comunitaria MÓDULO 1: LA BENDICIÓN Y LA ADORACIÓN

 

PARROQUIA SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, LICEY AL MEDIO

Comisión Parroquial de Pastoral Juvenil, Jóvenes Llamas de Esperanza


Valor del Mes: Paternidad Divina

Lema del Mes: «PADRE NUESTRO» (Mt 6,9)

 

Las oraciones de bendición y de adoración son nuestras respuestas a los dones de Dios


MÓDULO 1: LA BENDICIÓN Y LA ADORACIÓN

Objetivo: Enseñar a los miembros de las comunidades de Pastoral Juvenil el sentido de las oraciones de bendición y adoración, a la luz del Catecismo de la Iglesia Católica.

Preámbulo

Nos enseña el Catecismo de la Iglesia Católica en su numeral 2626 que la bendición «es encuentro de Dios con el hombre; en ella, el don de Dios y la acogida del hombre se convocan y se unen».

Hoy, partiendo de las enseñanzas del Catecismo, profundizaremos sobre las oraciones de bendición y de adoración, para integrar estas dos formas de oración a nuestro diario vivir.

Continuamos con nuestro taller de oración comunitaria que iniciamos en el encuentro anterior.

Repasemos el tema anterior

¿Qué elementos recuerdan del tema pasado?

¿Cuáles son las formas de oración que nos enseña el Catecismo de la Iglesia Católica, según lo enseñado en el taller?

Durante esta semana, ¿has interiorizado o puesto en práctica alguno de los tipos de oraciones que abordamos en el taller?

Entremos en materia, pues a orar se aprende orando. Nos ponemos en actitud de oración e iniciamos el tema, a través del siguiente salmo.

Oración inicial

Salmo 103 (102)

Bendice al Señor, alma mía,

que todo mi ser bendiga a su santo Nombre;

bendice al Señor, alma mía,

y nunca olvides sus beneficios.

Él perdona todas tus culpas

y cura todas tus dolencias;

rescata tu vida del sepulcro,

te corona de amor y de ternura;

 él colma tu vida de bienes,

y tu juventud se renueva como el águila.

El Señor hace obras de justicia

y otorga el derecho a los oprimidos.

Gloria al Padre…

Ahora escuchemos juntos la siguiente canción: 


Preguntas para la reflexión

¿Para ti qué significa la oración de bendición y la oración de adoración?

¿Qué entiendes tú de la frase: «la bendición es la respuesta del ser humano a los dones de Dios?

¿Con qué frecuencia pides a Dios su bendición?

Actividad práctica

Aprendiendo a bendecir (Construyamos el mural de la bendición)

·       Se formarán tres equipos, dirigidos por quienes están impartiendo el tema. (si los expositores son menos de tres eligen a alguien del grupo que los ayude).

·       Se dividirán entre los grupos los numerales 2626, 2627 y 2628 para interiorizar, como equipo, el numeral que le correspondió.

·       Luego de meditarlo, crearán una representación visual del numeral que le correspondió (ya sea colocarla en una cartulina o en papel manila). Los equipos tienen libertad creativa para darle forma a su representación.

·       En plenario, leen el numeral que le correspondió.

·       Uno de los miembros del equipo (que no sea el que está dando el tema) debe explicar lo que diseñaron.

·       Después, todos los miembros del equipo dirán un motivo por el que bendicen y adoran el nombre de Dios ese día.

Nota: Se les puede solicitar a los jóvenes que lleven los materiales para construir el mural. (Papeles de colores, materiales para pintar o colorear, según la identidad y dinamismo de los jóvenes del grupo)

Los numerales que van a analizar son:

2626 La bendición expresa el movimiento de fondo de la oración cristiana: es encuentro de Dios con el hombre; en ella, el don de Dios y la acogida del hombre se convocan y se unen. La oración de bendición es la respuesta del hombre a los dones de Dios: porque Dios bendice, el corazón del hombre puede bendecir a su vez a Aquel que es la fuente de toda bendición.

2627 Dos formas fundamentales expresan este movimiento: o bien la oración asciende llevada por el Espíritu Santo, por medio de Cristo hacia el Padre (nosotros le bendecimos por habernos bendecido; cf. Ef 1, 3-14; 2 Co 1, 3-7; 1 P 1, 3-9); o bien implora la gracia del Espíritu Santo que, por medio de Cristo, desciende de junto al Padre (es Él quien nos bendice; cf. 2 Co 13, 13; Rm 15, 5-6. 13; Ef 6, 23-24).

2628 La adoración es la primera actitud del hombre que se reconoce criatura ante su Creador. Exalta la grandeza del Señor que nos ha hecho (cf. Sal 95, 1-6) y la omnipotencia del Salvador que nos libera del mal. Es la acción de humillar el espíritu ante el “Rey de la gloria” (Sal 14, 9-10) y el silencio respetuoso en presencia de Dios “siempre [...] mayor” (San Agustín, Enarratio in Psalmum 62, 16). La adoración de Dios tres veces santo y soberanamente amable nos llena de humildad y da seguridad a nuestras súplicas.

Recapitulemos

Nuestra alma debe estar siempre a la disposición de bendecir el Santo nombre de Dios. Nuestro corazón siempre debe estar en actitud de agradecimiento ante Él por todas las bendiciones que gracias a su amor recibimos.

Cuando bendecimos al Señor respondemos a todos los dones que nos concede. De igual modo, al ser bendecidos por Él, recibimos de sus manos las gracias que necesitamos recibir.

Por medio de la adoración reconocemos, exaltamos y proclamamos la grandeza de Dios, nuestro creador.

Oración final

Todos unidos, en círculo delante del Santísimo, eleva una oración al Señor, ya sea de bendición o de adoración al Señor.

 

Preparemos nuestros corazones para vivir esta experiencia de fe


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